Chile fuera del mapamundi |
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Por Elías Hienam |
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El contexto de publicación de la novela
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En cuanto al uso que se da al golpe de estado en la novela, o más bien en la propaganda en torno al lanzamiento del libro, cabe considerar lo que dice JM Silva: “identificar la materia de una novela con el conflicto más importante de los últimos años en Chile, es a todas luces una estrategia de mercadeo […] porque la campaña que acompañó a Synco giraba en torno a dicho evento y no a la materia de la novela”, aún cuando de cara a la narrativa del siglo XXI es importante entender que “el dominio de la difusión es hoy parte del circuito literario”, escenario en el que resulta sano mirar, a la hora de concebir el desafío de una escritura narrativa en términos de industria, la experiencia o "modelo de negocios" del comic y la literatura fantástica norteamericana –Alan Moore y sus esbirros- para esbozar cómo a través de provocativas discursividades y especial cuidado de la imagen, desbordan el artesanal caudal literario diseminado en pequeñas escenas de autores y círculos de lectura, tan propios de los menudeos criollos. Esta idea de producción escritural industrializada o serial, incluso puede leerse al comparar los mundos pletóricos en punzantes alegorías sobre futuros –o pasados- de pesadilla que conforman las novelas Ygdrasil y SYNCO. |
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Frente a la pregunta de si es Chrysler y Synco la misma cosa, algo al menos es claro: en ambas novelas las heroínas se desenvuelven en universos determinados por sendas economías unificadas corporativamente –devenidas tanto del capitalismo más tardío y reificado, como de la más trepanadora y quirúrgica economía planificada- empresas o proyectos que asumen el rol y nombre del estado, la seguridad, las organizaciones políticas, sindicales y empresariales, a través de la violencia física, síquica y moral en las relaciones sociales de individuos que de continuo actúan en contra de su voluntad.
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SYNCO, la novela, el reinicio de la historia… de la novela.Aquí el argumento de la novela para quienes aún no saben la historia. Para los otros, la continuación: |
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Para comprender el devenir de la novela, es importante considerar que la importancia de Martina como protagonista es relativa. Ella sólo se encuentra en el curso de ciertos acontecimientos que van más allá de su comprensión y alcance. Hay en Synco al menos dos novelas que confluyen en la necesidad de averiguar la importancia de la información recibida por Martina: Por una parte tenemos la novela de Martina Aguablanca, Chile y Synco, el monstruo que le devolvió a su padre hecho un harapo humano; y la de Altamirano, Serrano y el reordenamiento histórico.
Altamirano y Serrano son gladiadores de esta dimensión en que, aún sin desearlo, o saberlo, luchan unidos por suspender la realidad del Chile-Synco, buscando restaurar, sin éxito, la realidad que vendría tras el triunfo del golpe del 11 de septiembre de 1973. |
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La historia de Carlos Altamirano y Miguel Serrano, comienza a hilvanarse en el capítulo 8 y guarda relación con el final del libro; contada en los capítulos impares, accedemos sólo fragmentariamente a un Altamirano prófugo y dado por muerto tras la “matanza de todos los Santos”, en que miembros de Patria y Libertad “ajusticiaron” a 2000 miembros de grupos de izquierda. Altamirano es reconstruido a la manera de Pachtwork Man. Serrano, por su parte, forma parte del gabinete de Salvador Allende, y aunque genera suspicacias entre sus pares, su presencia ahí se debe, desde luego, a la puesta en marcha del proyecto Synco. Serrano es entonces un doble agente, peligroso, aunque cuando todos saben que no es precisamente leal al gobierno del pueblo.
Un poco de historia
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Altamirano, con su cuerpo destrozado y rearticulado ortopédicamente conspira contra el orden de cosas, aprovechando el descuido generalizado durante la celebración de la reelección del presidente Allende en 1979, para intentar un golpe mágico que intervenga la realidad (en su dimensión temporal) a fin de que el golpe de 1973 resulte exitoso, al punto de conseguir quien intérprete a los personajes que han de participar en la junta.
Para ese momento, Martina escapa como puede, con la ayuda de Michael Townley, quien es separado de ella en cuanto la suben a un camión. Todo apunta a la idea de que los propósitos subversivos de Altamirano alcanzan la victoria y se restituye la realidad del universo tal y como lo conocemos, pero sin embargo, en la última página de la novela, encontramos un escueto documento de la cancillería británica que nos habla de la inexistencia de Chile; que ambas dictaduras (la de la máquina Synco y la de Pinochet) han sido suspendidas, en lo que implica la suspensión del estatuto de realidad de un país que, simplemente, no existió, una especie de Atlántida ubicada donde la cordillera de los Andes choca con el mar; un mito, un campo de batalla despoblado y en ruinas, una carcasa vacía y frágil que implosiona tras el excesivo desarrollo minero, eliminado por decreto, Chile fuera del mapamundi. |
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(Des)consideraciones finalesCabe destacar que la comparación de Synco en particular, y del universo literario de Baradit en líneas generales, con el mundo del comic, enriquece mucho su lectura, al introducirnos en la experiencia de espacios en cuya configuración interactúan personajes cuyos intereses se entrelazan regidos por reglas propias –y exclusivas- de dicho universo, en el que por ejemplo, es posible la intervención del pasado a través de los viajes en el tiempo y la operación de médiums que transforma el curso de la historia. La asimilación de este propósito es quizá uno de los mayores golpes de la novela.
Por lo mismo, es importante dejarse de leseras, en relación a la importancia de Serrano en el ámbito de esta novela y el valor que pueda tener fuera de él –digamos, en el mundo real-, hay que poner punto final a la casa de brujas, porque aquí cada uno puede pensar y creer en lo que quiera, y el novelista tiene libertad absoluta para tomar esos elementos de la realidad y transformarlos conforme al libre desarrollo de sus estrategias narrativas; en concreto: hablar de “filo nazismo”, como hiciera P. Espinosa en LUN, es mear fuera del tiesto, confundir peras con manzanas, hablar de otra cosa. |
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De este modo, resulta súper interesante considerar la importancia de la figura de Altamirano y la de Miguel Serrano, quienes son de capital importancia para la novela, dado que ambos tienen el mismo objetivo, por así decirlo, patriótico –intervenir la realidad para reordenar la historia, eliminando a Synco- el que intentan alcanzar desde veredas opuestas, pues ambos personajes son los que más fieles se mantienen, en términos ideológicos, a los Serrano y Altamiranos que conocemos en la realidad y son quienes causan la debacle del sistema mediante el asalto principalmente mágico y escasamente militar que permite intervenir el pasado, restaurando la realidad que conocemos como presente, aún cuando finalmente fracasan en su intento, por un decreto internacional que suspende la existencia, el estatuto de realidad de Chile. Uno de los puntos en que la novela Synco queda al debe es en el desarrollo de los personajes y en la narración de su interioridad, que muchas veces es innecesaria ante la fuerza de los hechos… no hace falta decir que Martina está extrañada si se encuentra ante una T-syn –que no ha visto nunca- en la pared de su habitación. De todos modos la escasa caracterización de algunos oscuros, pero influyentes personajes contribuye a generar un clima de misterio muy sabroso, en capítulos breves, a través de pequeños diálogos en los que incluso es complicado discernir el hablante, que van anticipando de que va la novela y como se resuelven los acontecimientos, aún cuando nadie contaba con la breve misiva británica del final.
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A Synco se le agradece la recuperación de la ambigüedad perdida por la novela chilena del golpe de estado, su aparición representa una necesaria manito de gato hiperreal a la estancada y poco imaginativa novelística referente al acontecimiento más relevante de la historia del Chile reciente, a partir de la introducción de una dinámica que no sólo permite a los villanos ser héroes, y a los héroes villanos, sino que invierte en personajes cuyo destino no está previamente trazado, sino que se encuentra en permanente movimiento, un “sube-y-baja de fortunas, un azar de encuentros y pérdidas en el que viven seres de ficción, que como todos los hombres, viven sus momentos de luz y sus instantes de sombra(5)”, aún cuando a las navajas que son estos forjadores de destino bien pudo sacárseles mejor filo.
No estamos frente a la idea tradicional de desenlace (donde se des-enlazan los hilos que tejen la trama de la novela, que empieza, tiene medio y termina); esta historia está determinada por una ambigüedad que se sostiene hasta el final de la aventura: ¿Realidad o sueño? ¿Verdad o ilusión? salpimentan la duda experimentada por un lector acostumbrado a las leyes naturales, aderezadas para enfrentarse al éxito o fracaso de un acontecimiento sobrenatural y mágico capaz de transfigurar las leyes históricas, empotradas en el tiempo, de las mentes, en un lugar inexistente.
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1) Por ejemplo, los teaser a manera de sinopsis cinematográfica, el interesante diseño de la web “del proyecto”, donde tenemos acceso a los personajes y parte de la trama de la novela, las ventas especiales previas al lanzamiento (poleras y chapitas incluidas), etc. 2) en La Calle Passy 3) ibidem 4) El hombre de retazos, padre de Abigail Cable en “La cosa del Pantano”, por Alan Moore, es reconstruido por su hermano luego de fallecer tras pisar una mina antipersonal. 5) Fuentes, Carlos, “La nueva novela hispanoamericana”, Editorial Joaquín Mortiz, D.F., México, 1969, pág. 15. |
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